sábado, 18 de octubre de 2014

The Internship y yo


La película "The Internship", me llamó la atención, porque quise saber que les pasaría a  los dos protagonistas, adultos contemporáneos, vendedores de vieja escuela, al encontrarse de golpe, en medio de la revolución que ofrece Internet, los teléfonos inteligentes, aplicaciones, redes sociales, etc. 


Vince Vauhgn y Owen Willson son hábiles vendiendo, de ser posible, arena en el desierto, pero no se han dado cuenta que el mundo ha cambiado, y cuando el mundo les avisó, lo hizo dejándolos sin trabajo. La oportunidad que se les presenta requiere que sus cerebros reciban un "upgrade".  

Intentarán integrarse a la vida laboral aceptando luchar por un puesto de trabajo en un campamento, en una reconocida empresa especializada en productos y servicios relacionados con la era digital.  Su sorpresa es mayor cuando se dan cuenta que son los únicos contemporáneos y esto es una barrera, pues sus jóvenes compañeros de equipo, no les hacen fácil integrarse al trabajo, pues se consideran muy inteligentes y preparados para los retos tecnológicos, y no creen que ellos puedan aportar algo a la meta, que es ganar la competencia y poder trabajar con la compañía. Pero ellos carecen de habilidades en comunicación, seguridad, creatividad para resolver problemas, relaciones humanas, etc. y tienen la suerte de contar con estos dos señores que, sin forzar su criterio, los guían donde ellos son expertos, motivándolos, empujándolos, y colaborando con sus habilidades y destrezas comunicativas,  formando un grupo de trabajo agradable, donde las habilidades fluyen naturalmente.  El final no se los cuento porque no me gusta contar finales.

Si la película se pudiera llevar a la vida cotidiana de cada oficina, fábrica, taller o negocio, fuera fantástico, pues de lo que se trata, al final, es que no debe existir un forcejeo generacional entre la fuerza laboral actual, la nueva que se va incorporando y los recursos tecnológicos que acompañan a ambas.  La meta es aceptarse, con flexibilidad, con la finalidad de aprender la una de la otra constantemente.  

Los invito a ver "The Internship". Claro que es una comedia, con todas las exageraciones de una película como tal, pero tiene un mensaje claro y sincero:  Nadie tiene por qué quedarse atrás en la vida laboral, porque si el mundo cambia, debemos cambiar con él y abrirnos a sus oportunidades, ya que sólo así descubriremos que nuestras habilidades son vigentes en cualquier época y que los avances tecnológicos sólo nos permiten mejorar o avanzar a nuevos retos, sin perder de vista nuestra esencia.

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